Qué mirar en Google Search Console cada mes
Google Search Console es gratis, lo tiene casi todo el mundo instalado y casi nadie lo abre. Cuando alguien lo abre, se encuentra con veinte menús y lo cierra.
En realidad, para un negocio pequeño, con cuatro pantallas y quince minutos al mes sobra. Esto es lo que miramos nosotros.
1. Rendimiento: los términos que te traen gente
Es la pantalla principal y la más útil. Enseña por qué búsquedas apareces, cuántas veces te han visto y cuántas han hecho clic.
Ordena por impresiones y mira las diez primeras. La pregunta que hay que hacerse no es «¿tengo muchas?», es «¿son las que quiero?». Si tu negocio es una asesoría en Lleida y tus impresiones vienen de búsquedas genéricas de toda España, tienes visibilidad que no sirve.
Después ordena por clics. Ahí está lo que de verdad trae gente. Casi siempre son términos más largos y concretos de lo que uno esperaba.
2. Las que están a punto
Este es el truco que más resultados da por menos esfuerzo.
En la misma pantalla, activa la columna de posición media y filtra por las que están entre la ocho y la veinte. Son búsquedas donde Google ya te considera relevante pero te deja en la segunda página, donde no te ve nadie.
Subir de la posición doce a la cinco suele costar mucho menos que posicionar algo nuevo: normalmente basta con ampliar la página que ya existe, responder mejor esa pregunta concreta y ponerle un título más ajustado. Es donde nosotros empezamos casi siempre en una web que ya lleva tiempo.
3. Páginas: qué está indexado y qué no
La sección de indexación dice qué páginas conoce Google y cuáles ha decidido no incluir.
Lo que hay que mirar no es el número total, es si falta algo que debería estar. Si has publicado una página de servicio hace un mes y sigue sin indexarse, hay un problema: puede que no esté enlazada desde ningún sitio, que esté bloqueada sin querer o que Google la considere demasiado parecida a otra.
Al revés también importa. Si aparecen indexadas páginas que no deberían —pruebas, duplicados, resultados de búsqueda interna—, están gastando la atención que Google dedica a tu sitio.
4. Experiencia: solo si algo está en rojo
Aquí está lo de la velocidad y la usabilidad en móvil. Es la sección que más ansiedad genera y la que menos hay que mirar.
Si está en verde, pasa de largo. Si hay algo en rojo que afecte a muchas páginas, apúntalo y pásaselo a quien lleve la web. Perseguir la perfección en estas métricas es un pozo sin fondo: pasar de «bien» a «excelente» casi nunca mueve las posiciones, y sí consume presupuesto.
Lo que no hay que hacer
Mirarlo todos los días. Los datos oscilan por motivos que no controlas. Un día malo no significa nada. Comparar un mes con el mismo mes del año anterior dice mucho más que comparar dos martes.
Obsesionarse con la posición media. Es un promedio de todo, y sube o baja por razones que no tienen que ver con tu trabajo: si empiezas a aparecer en una búsqueda nueva en posición treinta, tu media empeora aunque hayas ganado visibilidad.
Confundir impresiones con visitas. Una impresión es que apareciste, aunque fuera en la página cuatro y nadie bajara hasta ahí.
Un hábito que vale la pena
Guarda cada mes una captura de las diez búsquedas con más clics y la nota de qué cambiasteis ese mes. Cinco minutos.
A los seis meses tienes algo que ninguna herramienta te da: la relación entre lo que hicisteis y lo que pasó. Es lo que permite decidir dónde seguir invirtiendo en vez de repetir lo de siempre.
Si nunca lo has configurado
Hace falta verificar que la web es tuya, y eso normalmente lo hace quien la lleva. También conviene enviar el sitemap para que Google sepa qué páginas hay.
Si no está puesto, es lo primero que hay que resolver: sin esto, todo lo que se hable de posicionamiento son suposiciones. Cualquiera que gestione tu web debería tenerlo configurado y darte acceso a ti como propietario, no solo a él. Es tu dato, no el suyo.
Filtrar por móvil
Un filtro que casi nadie usa y que en negocio local dice mucho: separar los datos de móvil de los de ordenador.
Las posiciones no son iguales en los dos sitios, y si la mayoría de tus clientes buscan desde el móvil, esa es la única posición que importa. Hemos visto webs que salían tercero en ordenador y noveno en móvil sin que nadie lo supiera.
Las páginas que no traen nada
Ordena las páginas por clics y mira las últimas.
Si hay páginas que llevan un año sin recibir una sola visita desde Google, hay dos opciones: mejorarlas hasta que respondan bien a algo que la gente busca, o quitarlas.
Quitar páginas suena mal y suele mejorar el conjunto: menos páginas y mejores es una estrategia que funciona casi siempre.
Si quieres que le echemos un vistazo al tuyo y te digamos qué vemos, escríbenos. Es una revisión de media hora y de ahí salen siempre dos o tres cosas accionables.