Chatbot para tu web
Atiende a quien está mirando lo que vendes y le da la cita sin mandarle a un formulario.
Un asistente con IA que atiende a tus clientes en la web y en WhatsApp a cualquier hora. Responde lo de siempre, da citas y reservas y pasa a una persona lo que lo necesita.
Un chatbot para empresas es un asistente con IA que contesta a tus clientes por escrito, en tu web y en WhatsApp, a cualquier hora. Entiende las preguntas tal como las escribe la gente, con faltas y a medias, responde con la información de tu negocio y, cuando toca, da la cita, apunta la reserva o te pasa el contacto.
No es el chat de botones de hace unos años, que solo entendía palabras clave y acababa siempre en «no te he entendido». Tampoco es un muro para que tus clientes no lleguen a ti: si algo se sale de lo que sabe, pasa la conversación a una persona.
Lo puedes probar en nuestra demo de chatbot y centralita con IA, con cinco negocios de ejemplo o con el tuyo.
Contesta al momento. Horarios, los precios que tú le das, disponibilidad, cómo llegar, plazos de entrega. A las once de la noche igual que a las once de la mañana.
Gestiona, no solo informa. Da citas y reservas en tu agenda, recoge los datos para un presupuesto o apunta un pedido, y lo confirma con los datos concretos.
Te deja el trabajo hecho. Cada conversación acaba en un resumen que te llega por WhatsApp o por correo, y los contactos van a tu CRM o a tu correo.
Sabe cuándo parar. No se inventa precios ni condiciones. Si no sabe algo, lo dice y lo pasa a tu equipo.
En la web, el chatbot atiende a quien ya está mirando lo que vendes, que es justo cuando la decisión está caliente. Resuelve la duda que le frenaba y le da la cita en la misma conversación, sin mandarle a un formulario.
Lo que no conviene es ponerlo tapando el formulario de contacto o el teléfono. Quien ya había decidido escribirte tiene que poder hacerlo. Lo explicamos en chatbot de atención al cliente: cuándo compensa y cuándo estorba.

En muchos negocios las consultas no llegan por la web: llegan por WhatsApp. El chatbot puede atender ese canal con la misma información y el mismo tono, en tu WhatsApp Business.
Hay una diferencia que conviene saber antes. Para que un chatbot conteste en WhatsApp, el número tiene que estar conectado a la plataforma de WhatsApp Business de Meta, y Meta cobra por los mensajes que envía el negocio. Son céntimos por mensaje, pero cuentan, sobre todo si el bot contesta en cuatro mensajes lo que cabía en uno. Lo contamos con números en WhatsApp empieza a cobrar respuestas: a quién afecta. Lo tenemos en cuenta al preparar el chatbot y al darte el precio.
Si hoy contestas desde la aplicación gratuita del móvil, eso no te cuesta nada y puede seguir así. El cobro llega cuando el número se conecta a un sistema, sea un chatbot, un CRM o un panel desde el navegador. Por eso, antes de poner un chatbot en WhatsApp, miramos cuántos mensajes te entran y si compensa.

Un chatbot de atención al cliente bien hecho no se nota por lo listo que es, sino por lo bien que conoce sus límites. Por eso el trabajo de verdad está antes de encenderlo:
Al empezar, avisa de que es un asistente. Y cada mes revisamos las conversaciones, ajustamos lo que se ha quedado viejo y te mandamos un informe.
Clínicas y consultas, para citas, dudas antes de la primera visita y cambios de hora. También en una clínica veterinaria.
Restaurantes, para reservas, alergias y grupos mientras la sala está llena.
Tiendas, para el estado del pedido, tallas, envíos y devoluciones. Si vendes por internet, el chatbot se puede conectar con tu tienda online.
Comercio y servicios locales, para el «¿abrís el sábado?» y el «¿cuánto cuesta?» de cada día. Más ideas en marketing para comercio local.
Inmobiliarias, para saber quién busca qué y apuntar visitas. Lo contamos en marketing para inmobiliarias.
Y cuándo no: si te escriben cinco personas al mes, contéstalas tú, y mejor. Si cada cliente necesita una conversación distinta, no hay guion que valga. En la consultoría gratuita te decimos en cuál de los dos casos estás.
Depende de cuánto trabajo le des. Lo que más mueve el precio:
En la consultoría gratuita vemos qué te escriben y por dónde, te montamos una demo con tu negocio y te damos un precio cerrado. Sin compromiso.
Un chatbot sencillo está listo en una semana. Si hay que conectarlo con tu agenda, tu CRM o tu tienda, lleva algo más, y te lo decimos antes de empezar.
El chatbot recoge nombres, teléfonos y lo que te cuentan tus clientes, y eso es tratamiento de datos personales. Avisa de que es un asistente, solo guarda lo necesario para la gestión y firmamos contigo el contrato de encargo de tratamiento que pide el RGPD. El aviso de privacidad tiene que estar a la vista antes de que la persona escriba, no después.
Somos una agencia de Lleida y el chatbot forma parte de lo que hacemos en inteligencia artificial para empresas. Contesta en el idioma en que le escriben, también en catalán, algo que aquí tus clientes notan.
Y si lo que se te escapa son las llamadas, el mismo asistente puede coger el teléfono como centralita con IA, con tu número de siempre.
Atiende a quien está mirando lo que vendes y le da la cita sin mandarle a un formulario.
El mismo asistente, con la misma información, en el canal por el que más te escriben.
Los apunta en tu agenda o en tu sistema y los confirma con los datos concretos.
Cada cliente interesado llega a tu CRM o a tu correo, con lo que ha preguntado.
Solo usa tu información. Lo que no sabe, lo pasa a una persona de tu equipo.
Qué preguntan, qué se ha resuelto y qué conviene explicar mejor.
Miramos qué te escriben y por dónde, y te decimos si un chatbot te compensa.
La montamos con tu información para que le escribas y la pruebes con tu equipo.
Lo ponemos en tu web o en WhatsApp, lo probamos con preguntas reales y lo revisamos cada mes.
El de botones solo entiende las opciones que tiene programadas y se pierde en cuanto la pregunta se sale del guion. Uno con IA entiende la pregunta como la escribe el cliente, con faltas o a medias, y responde con la información de tu negocio.
Sí. Mira los huecos libres de tu agenda, apunta la cita o la reserva y la confirma con el día, la hora y el nombre. Tú la ves en tu agenda como cualquier otra.
De la información de tu negocio que le damos: tu web, tus horarios, tus servicios y los precios que quieras que diga. No usa nada más, y lo que no está ahí no se lo inventa.
Se lo pasa. El chatbot deriva la conversación a tu equipo o toma nota para que le contestéis, con un resumen de lo que ha preguntado.
Sí. Cuando el número está conectado a la plataforma de WhatsApp Business, Meta cobra por los mensajes que envía el negocio. Lo calculamos con tu volumen antes de darte el precio, para que no haya sorpresas.
Un chatbot sencillo, en una semana. Si hay que conectarlo con tu agenda, tu CRM o tu tienda online, algo más. La demo con tu negocio la tienes antes.
Danos tu web y en 48 horas te mandamos un informe claro con lo que está frenando tus ventas y en qué orden arreglarlo. Lo revisa una persona, no un robot. Sin compromiso.
No buscamos «perfiles». Buscamos a quien hace bien una cosa concreta y le gusta hacerla bien. Si eres freelance, agencia o estudio y encajas, hablamos.
Miramos todo lo que llega. Si encajas, te escribimos; si no, también te lo decimos.
Escribimos sobre marketing, SEO e IA aplicada a negocios de verdad. Cuando publicamos algo que merece la pena, te lo mandamos. Ni un correo más.
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Nos dicen de forma agregada qué páginas se visitan más y cómo llega la gente, para mejorar la web. No se usan para identificarte.
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