ChatGPT por voz ya lee tu correo y tu agenda
OpenAI anunció el 23 de septiembre que el modo de voz de ChatGPT ya puede usar aplicaciones conectadas. En la práctica, le hablas al móvil y ChatGPT mira tu agenda, busca un correo, redacta una respuesta o resume lo que se ha dicho en Slack. Hasta ahora la voz servía para conversar; ahora también sirve para hacer cosas con tus cuentas.
Según 9to5Mac y las notas de versión de OpenAI, la novedad llega en tres partes: la voz funciona con los complementos (plugins) de correo, calendario y Slack; puede usar los modelos GPT-6; y se puede usar dentro de ChatGPT Work, el modo que prepara documentos, hojas de cálculo o presentaciones mientras tú haces otra cosa. Está disponible en la web, en iOS y en Android.
Qué se puede hacer y con qué plan
Los ejemplos que da OpenAI son sencillos: pedir que busque media hora libre en la agenda y apunte una cita, buscar un mensaje concreto en el correo o comprobar si alguien ha contestado. Los servicios que se citan son Gmail, Google Calendar y Slack. Durante la llamada, ChatGPT va dejando por escrito en el chat lo que hace, así que se puede revisar después.
Según las notas de versión, los planes gratuito y Go también pueden usar la voz con los complementos compatibles. El uso con ChatGPT Work depende del plan y de cómo esté configurado el espacio de trabajo en las cuentas de empresa. OpenAI no detalla más.
¿Funciona en España?
Aquí hay que ser prudentes. Ni el anuncio ni la prensa que lo ha cubierto mencionan restricciones para Europa, pero tampoco lo confirman. Alguna otra función reciente de ChatGPT sí lleva la nota de «no disponible en el Espacio Económico Europeo», y no sería la primera vez que una novedad llega más tarde a Europa.
La forma de saberlo es abrir la aplicación, entrar en la configuración de aplicaciones conectadas y ver si aparecen Gmail y Google Calendar. Si aparecen y puedes conectarlos, la voz debería poder usarlos. Si no, habrá que esperar.
Qué cambia para un negocio pequeño
El caso más claro es el de quien pasa el día fuera de la oficina. Un fontanero entre dos avisos, una fisioterapeuta entre sesiones, un comercial en el coche. Hoy, para mirar la agenda o contestar a un cliente, hay que parar, sacar el móvil y teclear. Con esto se puede decir: «¿Tengo algo el jueves a las diez? Si no, apunta la visita de la calle Mayor y escribe a Marta que le confirmo».
Es útil también para lo que se hace mal por falta de tiempo: buscar un presupuesto enviado hace tres semanas, comprobar si un proveedor ha contestado o resumir un hilo largo antes de una llamada.
No es un asistente que lleve tu negocio. Es una forma más rápida de hacer tareas pequeñas que ya hacías.
Lo que hay que tener en cuenta
Le das acceso a tu correo. Para que funcione, ChatGPT tiene que poder leer tu bandeja de entrada y tu calendario. Si en ese correo hay datos de clientes, y en casi cualquier negocio los hay, estás dando acceso a esos datos a un servicio externo. Para una consulta de psicología, una clínica o una asesoría, eso no es un detalle: conviene revisarlo antes con quien lleve la protección de datos. En cuentas de empresa, además, el administrador puede tenerlo desactivado.
Revisa antes de enviar. Un correo dictado en el coche, con ruido y prisa, puede salir con un nombre o una fecha mal entendidos. Las fuentes no aclaran si ChatGPT pide confirmación antes de enviar un correo o de crear una cita. Hasta que lo compruebes, pídele que lo deje como borrador.
Solo algunas herramientas. Los servicios que cita OpenAI son de Google y Slack. Si usas Outlook, un programa de citas propio o el calendario de tu software de gestión, no está claro que funcione.
Depende de la cobertura. Todo pasa por internet. En una nave, en un sótano o en una carretera de montaña, la voz no va a responder mejor que el resto del móvil.
Lo que no se sabe todavía
OpenAI no ha publicado cifras de fiabilidad: cuántas veces entiende mal una orden o se equivoca de cita. Tampoco hay pruebas independientes en castellano, y menos en catalán, con acentos y ruido de calle. La calidad de la voz en inglés no dice mucho de cómo irá aquí.
Tampoco está claro cómo se comportará cuando tengas varias cuentas conectadas, algo que ChatGPT permite desde hace pocos días: una personal y una del negocio, por ejemplo. Conviene probar primero con la cuenta que menos te importe.
Qué haríamos nosotros
Probarlo una semana con tareas de poco riesgo: mirar la agenda, buscar correos, dejar borradores. No dejar que envíe nada en nombre del negocio hasta tener claro cómo se equivoca. Y si en tu correo hay datos sensibles de clientes, no conectarlo hasta haberlo pensado.
La calidad de lo que devuelve depende mucho de cómo se lo pides, también por voz. Lo contamos en cómo escribir instrucciones a una IA para que devuelva algo útil. Y para situar esta novedad en su sitio, sirve qué puede y qué no puede hacer la IA en una empresa pequeña. Tenemos más artículos sobre esto en la categoría de inteligencia artificial.