Diseño web

Cuánto cuesta una web profesional y por qué varía tanto

Por · · 5 min de lectura
Cuánto cuesta una web profesional y por qué varía tanto

Pides tres presupuestos para la misma web y te llegan 600, 2.400 y 7.000 euros. Lo normal es pensar que dos te están engañando. Casi nunca es así: lo que pasa es que los tres están presupuestando cosas distintas y ninguno lo dice claro.

Una web no tiene un precio como lo tiene una lavadora. Tiene un precio según lo que entra dentro, y eso es lo que hay que aprender a leer.

Las horquillas normales en España

Como orientación, sabiendo que cada proyecto es un mundo:

Plantilla montada deprisa: 300 a 1.000 euros. Un tema comprado, tus textos y tus fotos metidos en él, y poco más. Sirve para estar, no para captar. Suele ser lo que ofrecen los paquetes cerrados.

Web corporativa a medida bien hecha: 1.500 a 6.000 euros. Cinco a quince páginas pensadas para tu negocio, textos trabajados, carga rápida, formularios que funcionan y una base de SEO. Es donde está la mayoría de negocios pequeños que quieren que la web traiga clientes.

Tienda online o web con funciones propias: de 5.000 euros hacia arriba. Catálogo, pagos, envíos, reservas, conexión con el programa de gestión. Aquí el precio lo marca sobre todo cuánto hay que conectar con otros sistemas.

Proyectos con desarrollo a medida: más de 10.000 euros. Áreas de clientes, cálculos propios, integraciones complejas.

Si un presupuesto se sale mucho de estas horquillas, no significa que esté mal, pero sí que merece una pregunta: qué incluye que los demás no, o qué quita.

Lo que de verdad mueve el precio

No es el diseño, que es lo que todo el mundo mira. Son cinco cosas menos vistosas.

Quién escribe los textos. Es la partida que más cambia el resultado y la que más presupuestos esconden. Si no lo pone, se da por hecho que los escribes tú. Y lo habitual es que el proyecto se quede parado semanas esperando unos textos que nadie tiene tiempo de escribir.

Cuántas páginas hay de verdad. «Web corporativa» no dice nada. Cinco páginas con su nombre, sí. Una página por servicio es lo que necesita Google para posicionarte en cada uno, y cada página cuesta trabajo.

Las fotos. Banco de imágenes, sesión propia o las que tú aportes. Una sesión profesional puede costar tanto como media web, y cambia mucho cómo se percibe el negocio.

Si hay que migrar algo. Pasar el contenido de una web antigua, mantener las direcciones que ya posicionan y redirigir las que cambian lleva horas. Si no se hace, pierdes lo que Google ya te daba.

Qué pasa después de publicar. Actualizaciones, copias de seguridad, cambios pequeños. Una web sin nadie detrás no sale más barata: sale más cara dentro de dos años.

Por qué la más barata suele salir cara

No por mala fe. Por lo que no incluye.

La web de 500 euros normalmente no tiene textos pensados para vender, ni estructura para posicionar, ni nadie que la mantenga. Se publica, se queda quieta y no trae a nadie. Al cabo de un año o dos se rehace, y entonces sí se paga lo que se debió pagar al principio. Hemos visto muchas veces esa segunda web; casi nunca la tercera.

Tampoco lo más caro es lo mejor. Un presupuesto de 8.000 euros para una web de cinco páginas sin funciones especiales está cobrando otra cosa: la marca de quien la hace, reuniones, o simplemente margen.

Qué tiene que incluir el presupuesto para que puedas compararlo

La razón por la que dos presupuestos de la misma web se diferencian en miles de euros no siempre es la calidad: muchas veces es que no incluyen lo mismo. Antes de comparar precios, comprueba que en el documento aparezcan estos puntos.

Número de páginas, con su nombre. Si no está, cada página de más será un extra.

Quién escribe los textos y cuántas vueltas de corrección tienen.

Las fotos: de dónde salen y quién las paga.

Rondas de cambios incluidas. Dos revisiones es lo habitual. Sin ese límite por escrito, el proyecto se alarga y acaba en discusión.

A nombre de quién quedan el dominio y el alojamiento. Deben estar a nombre de tu empresa y con tus accesos. Si están a nombre de quien te la hace, cambiar de proveedor más adelante se convierte en un problema.

Qué pasa cuando la web está entregada. Quién actualiza, quién hace las copias, cuánto cuesta al mes y qué incluye.

Plazo y forma de pago. Fecha de entrega y qué ocurre si se incumple.

Un presupuesto de tres páginas con todo esto detallado suele acabar costando menos que uno de media página con un precio llamativo, porque en el segundo esas partidas no han desaparecido: están esperando a facturarse como extras.

Los gastos de cada año

Aparte del precio de hacerla, una web tiene gastos fijos. Dominio y alojamiento, entre 100 y 300 euros al año en un proyecto normal. Si lleva un gestor de contenidos con complementos, el mantenimiento: actualizar, vigilar la seguridad y hacer copias. Una web estática bien hecha gasta muy poco en mantenerse; una tienda online necesita que alguien la cuide cada mes.

Conviene preguntarlo antes de firmar, porque es el coste que más sorprende al año siguiente.

Antes de pedir presupuesto

Llegar con las cosas claras abarata el proyecto y acorta el plazo. Qué servicios quieres que aparezcan, qué debe hacer la persona que entra, qué fotos tienes y qué textos puedes aportar. Lo contamos entero en qué necesitas tener listo antes de encargar una web.

Y si ya tienes una web y dudas entre arreglarla o hacerla de nuevo, la respuesta no siempre es rehacer: rehacer la web o arreglarla, cómo decidir.

Si estás pensando en una web nueva o en mejorar la que tienes, así trabajamos el diseño web en Marketizados.

Preguntas frecuentes

Lo que suele preguntarse.

En España, una web corporativa a medida bien hecha se mueve habitualmente entre 1.500 y 6.000 euros según páginas, contenido y funciones. Por debajo de esa horquilla casi siempre es una plantilla montada deprisa; por encima, hay desarrollo o integraciones de por medio.

Porque rara vez incluyen lo mismo. Los puntos que más mueven el precio son quién escribe los textos, si hay fotos propias, cuántas páginas hay de verdad, si se migra contenido antiguo y qué pasa después de publicar.

Dominio y alojamiento, entre 100 y 300 euros anuales en un proyecto normal. A eso se suma el mantenimiento si la web tiene funciones que actualizar. Una web estática bien hecha gasta muy poco en mantenerse.

Esto mismo, aplicado a tu negocio.

Pedir auditoría gratuita →
Instagram LinkedIn
Escríbenos por WhatsApp
Reseña en Google · ver ficha